La leyenda del Fantasma de la Quintana

El Camino de Santiago está rodeado de multitud de historias y de leyendas que se han ido forjando con el paso de los siglos. No en vano la tradición del  Camino De Santiago cuenta ya con más de 1000 años de historia y como imaginaréis es tiempo más que suficiente para todo tipo de acontecimientos.

Una de las leyendas más extendidas en la ciudad de Santiago es la del Fantasma de la Quintana cuya presencia puntual cada noche sorprende a quienes por primera vez se encuentran con él. Sobre esta historia existen dos versiones a nosotros nos gusta mucho esta que  es la que os vamos a contar.

Según esta tradición, un canónigo de la catedral de Santiago acudía frecuentemente a escuchar en confesión a las monjas del cercano convento de San Paio antealtares, el gran edificio lleno de ventanas que está al otro lado de la plaza de la quintana. Sucedió entonces que se enamoró perdidamente de una de las novicias. Un amor que era correspondido que un día la joven confesó temerosa de estar pecando.

El sacerdote hizo ver a la joven que él también la amaba y acordaron abandonar la ciudad de Santiago y comenzar una nueva vida juntos. La señal era clara, al llegar la medianoche, cuando sonará la gran campana de la Berenguela, la joven abandonaría el convento por la puerta lateral. El joven clérigo emboscado con una capa de peregrino para pasar desapercibido, estaría esperándola en esa esquina protegido de miradas indiscretas. Una vez juntos emprenderían camino hacia Ferrol desde donde tomarían un barco hacia Inglaterra.

Lo que ocurrió es que la joven nunca acudió a la cita. Hay quien dice que fue descubierta por su superiora y que está no le permitió huir aunque también hay quien afirma que en el último momento decidió mantenerse fiel a su vocación.

Lo cierto es que el enamorado canónigo se quedó esperando y noche tras noche bajaba a la plaza a ver si su amada por fin acudir a su cita al oír el reloj de la torre. Tanto es así que a su muerte su espíritu siguió acudiendo puntual esta cita a la que nunca falta.

Ahora que conocéis la historia no dejéis de visitarle cuando lleguéis a la ciudad tras completar vuestro Camino de Santiago. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dieciseis − 10 =