PORTOMARIN, UN PUEBLO RESCATADO DE LAS AGUAS.

Portomarín es el final de la primera etapa para aquellos peregrinos que realizan el último tramo del Camino Francés que discurre entre Sarria y Santiago de Compostela. Cuando los peregrinos llegan al embalse de Belesar y contemplan en la colina de enfrente el pueblo de Portomarín muchos no imaginan que esta imagen es mucho más reciente de lo que ellos piensan.  Entre los tejados ser recorta la imponente silueta de la iglesia parroquial de San Nicolás a la que los más pequeños confunden con un castillo por su similitud con un bastión militar. Cuando llegamos la plaza de este pueblo, uno de los más bonitos del Camino de Santiago, nada hace pensar al peregrino que hace a penas medio siglo este lugar era una colina despoblada, pero todo tiene su explicación.

El antiguo pueblo de Portomarín se ubicaba donde hoy se encuentra el embalse que fue inaugurado en el año 1962. Cuando se proyectó la obra se decido trasladar los edificios más emblemáticos del pueblo hasta su nueva ubicación (la actual). Así, todas y cada una de las piedras que conforman la Iglesia se numeraron y se empaquetaron para poder reedificarla en su nueva ubicación.

A día de hoy se pueden contemplar algunos de estos números y cuando el nivel del agua embalsada es lo suficientemente bajo también se aprecian algunos restos del antiguo Portomarín. Sin lugar a dudas la reconstrucción se llevó a cabo con tal gusto que el pueblo sigue siendo una de las etapas con más sabor tradicional del Camino Francés.

One thought on “PORTOMARIN, UN PUEBLO RESCATADO DE LAS AGUAS.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *